Let the corrupt capitalists and bureaucrats pay for the crisis!

by UNITARY MANIFESTO OF THE VENEZUELAN WORKING CLASS


ESPAÑOL ~ ENGLISH

¡Que los capitalistas y burócratas corruptos paguen la crisis!

Este Primero de Mayo, Día Internacional de Lucha de los Trabajadores y lasTrabajadoras, cuando rememoramos las gestas históricas de la clase obrera en elmundo por arrancar mejores condiciones de vida y trabajo, en procura de laerradicación de la explotación y opresión social, nos encontramos en medio de unaprolongada y profunda crisis del sistema capitalista mundial, atizada por la pandemiaque azota al planeta y que es aprovechada por las fuerzas del capital y los gobiernos asu servicio, para imponer condiciones que les permitan maximizar sus ganancias almenor costo posible, estableciendo pleno control social para doblegar todaresistencia a sus pretensiones. Esa es la realidad dominante en todos los paísescapitalistas, tanto en los industrializados como en los no desarrollados ydependientes, como es el caso de Venezuela.

En ese contexto, un conjunto de organizaciones sindicales, frentes, movimientos,agrupaciones y corrientes del movimiento obrero y sindical venezolano, sumando yexpresando a numerosos trabajadores y trabajadoras que padecen los rigores de lacrisis en sus centros de trabajo, en las calles o en sus sitios de vivienda, hemosdecidido iniciar un esfuerzo de amplia unidad de acción, más allá de las diferencias,identificando coincidencias y conscientes de que el momento histórico nos impone lanecesidad de unirnos para luchar, asumiendo la responsabilidad de hacerle frente a lapeor situación que haya conocido la clase obrera y el pueblo trabajador venezolanoen muchos años, por lo que suscribimos el presente Manifiesto Unitario paradenunciar la cruda realidad, exponer nuestras exigencias y demandas más acuciantesy convocarnos para el combate unitario, colectivo, organizado e independiente porrescatar la dignidad del pueblo trabajador y abrir caminos hacia nuestra plena ydefinitiva emancipación.

Constatamos que las y los trabajadores, activos y jubilados/jubiladas, las y loscampesinos pobres, el pueblo trabajador de la ciudad y el campo, los que no somospropietarios de empresas ni de grandes extensiones de tierras, ni manejamos negociosmillonarios, ni ostentamos altos cargos burocráticos en el Estado, somos los que sufrimoslas consecuencias de la brutal crisis económica que castiga a la nación venezolana desdehace casi una década, crisis estructural que impacta con inusitada fuerza en la realidadsocial y política del país y que es resultado del agotamiento del capitalismo dependientey el colapso del modelo del rentismo petrolero, nunca superado a pesar de los cambiospolíticos iniciados en 1999. Esta crisis experimenta una terrible agudización a partir delas medidas coercitivas unilaterales impuestas por los gobiernos de Estados Unidos y laUnión Europea, aplicadas en el contexto de las crecientes contradicciones entre laspotencias capitalistas tradicionales y las potencias emergentes y sus bloques deinfluencia. A toda esta situación se suma la emergencia nacional ante la pandemia,acrecentando la dureza de la situación económica y social que padece nuestro pueblo.
En toda economía capitalista como la nuestra, una élite propietaria y poderosa seenriquece y se encumbra gracias al trabajo de una mayoría que vende su fuerza detrabajo para sobrevivir en condiciones precarias. En esta economía capitalista en crisisla élite propietaria y poderosa (grandes empresarios y altos jefes burócratas del Estado)busca la manera de sostener y de incrementar sus ganancias y de preservar susprivilegios a toda costa y, para ello, se plantean nuevos mecanismos de acumulación decapitales, mayor concentración de la propiedad y del poder, disminuir los costos deproducción, reducir a su mínima expresión los salarios y demás derechos individuales ycolectivos de las y los trabajadores, desmontando todo lo que se oponga o resista a susegoístas ambiciones de clase. Para la aplicación de tal estrategia, los patronos privadosy públicos cuentan con un equipo de gobierno que se identifica plenamente con losintereses de las élites burguesas y con la concepción autoritaria de la gestión públicapropia del sistema capitalista, más allá de los discursos demagógicos y de la propagandaoficial en la que falsamente se autodenominan “obreristas” y “revolucionarios”.

Denunciamos que el Gobierno Nacional es altamente responsable, con sus políticas yactuaciones, de la crisis nacional y su agudización, al no haber utilizado los cuantiososrecursos obtenidos en momentos de altos ingresos por exportación de petróleo para eldesarrollo de las fuerzas productivas y, particularmente para la reactivación y elimpulso de la industria nacional, con miras a lograr independencia económica ysatisfacer las necesidades de las y los trabajadores y del pueblo en general. Altos vocerosdel Ejecutivo Nacional se ufanan de haber pagado “puntualmente” 70 mil millones dedólares en capital e intereses de la deuda externa, en el período del 2014 al 2017,justamente cuando el ingreso anual en divisas cayó en un 90 % como resultado de lacaída de los ingresos petroleros y la criminal asfixia impuesta por Estados Unidos y sussocios. Pero además, las distintas formas de subvención al capital privado,especialmente a la burguesía importadora y especulativa, la corrupción y el despilfarrode la renta petrolera y de los ingresos por endeudamiento externo, significaron la fugaal exterior y a cuentas de particulares, de cientos de miles de millones de dólares quepudieron ser utilizados para avanzar hacia el desarrollo económico con independencia y justicia social.

Denunciamos que el Gobierno descarga sobre los hombros maltrechos de la clasetrabajadora todo el peso de la crisis y de las ilegales sanciones imperialistas.

En la actualidad, con una economía improductiva y altamente dependiente,administrada de forma irresponsable e improvisada, en medio de la brutal escalada deagresiones contra la economía nacional por parte del hegemonismo estadounidense,sufrimos una indetenible espiral hiperinflacionaria que ha destruido la capacidadadquisitiva de los salarios y las pensiones y que ha destrozado la calidad de vida delpueblo, sin que se produzcan medidas para revertir esa situación ni para defender alpueblo trabajador. Por el contrario, el Gobierno implementó en el 2018 el denominadoPrograma de Recuperación, Crecimiento y Prosperidad Económica, que se tradujo en unconjunto de medidas orientadas a favorecer al capital privado, con el desmontaje de-los controles estatales sobre los precios, costos, ganancias capitalistas y tasas decambio, pasando a una liberalización general de la economía, acompañada deprivatizaciones abiertas y encubiertas (previa quiebra de las empresas estatales)adelantada muchas veces con el subterfugio de “alianzas estratégicas”. Talesintenciones reprivatizadoras, especialmente hacia sectores estratégicos y básicos de laeconomía, son revestidas de aparente legitimidad a través de la mal llamada “leyantibloqueo” y recientemente con la Ley para las Zonas Económicas Especiales.

Sectores de la burguesía mafiosa, con el beneplácito y estimuló del Gobierno Nacional,han impuesto la dolarización de facto de la economía doméstica, llegándose a que todose comercialice en dólares menos la fuerza de trabajo (con excepción de empresasprivadas que pagan estímulos en dólares sin ninguna incidencia salarial). Laliberalización económica es acompañada de una política fiscal y tributaria regresiva,donde las grandes empresas privadas gozan de privilegios fiscales y hasta empresastransnacionales son exceptuadas de pagar impuestos en Venezuela (vigencia de Tratadoscontra la Doble Tributación), para estimular sus inversiones, mientras el puebloconsumidor sigue pagando IVA, herencia de antiguos gobiernos neoliberales. El resultadoha sido la depauperación social, el empobrecimiento extremo de la clase trabajadora.

Como parte central de la estrategia económica adoptada por el Gobierno, desde octubredel 2018 se aplica una política laboral dirigida a: reducir a su mínima expresión el valorde la fuerza de trabajo (salarios, pensiones y prestaciones sociales fueron pulverizadas,el salario mínimo está actualmente por debajo de un dólar mensual); facilitar lareducción de personal en numerosas empresas privadas (mediante despidos directos eindirectos, abiertos y simulados con la aplicación fraudulenta del artículo 148 de laLOTTT); desmontar los derechos individuales y colectivos (desaplicando cláusulaseconómicas y sociales de convenciones colectivas vigentes y suspendiendounilateralmente negociaciones colectivas en proceso o pendientes por iniciarse); elabandono de la protección a la salud y seguridad en el trabajo, con las terribles-consecuencias en tiempos de pandemia; imponer una indignante discriminación hacialas y los trabajadores que, durante la pandemia, permanecen en sus hogares sin cumplirjornada de trabajo por decisión unilateral de las gerencias y que “no son requeridos”por las entidades de trabajo, siendo desmejorados en sus remuneraciones y demásbeneficios; la imposición de una forzada y violenta “paz laboral”: con retardosprocesales que llevan a la rendición por hambre de las y los trabajadores despedidos ocon reclamos por desmejoras, obstrucciones seudolegales al derecho de huelga,campañas de descrédito, intimidación y/o criminalización de líderes obreros que luchan,para que la clase trabajadora y sus organizaciones de base se resignen a las oprobiosascondiciones que les imponen los patronos y el Gobierno, a través de políticas diseñadastan solo para favorecer a los capitalistas, a los nuevos ricos mafiosos y a las elitesburocráticas corrompidas.

De manera particular nos pronunciamos en rechazo a la política de destrucción delsalario en Venezuela. Tal política se inaugura abiertamente con los nefastoslineamientos del ministro Piñate para las convenciones colectivas, contenidos en elmemorando-circular 2792, aplicado unilateralmente para pulverizar las conquistascontractuales sin ninguna compensación. Y ha continuado tal política con la suscripciónde fraudulentas, ilegales e inconsultas actas convenios y supuestas convencionescolectivas (como las de la industria petrolera, el sector salud, la educación universitariay la administración pública, pretendiendo hacerlo en otros sectores), en las que sebonifica la mayor parte del ingreso de las y los trabajadores, socavando totalmente losbeneficios de vacaciones, utilidades y prestaciones sociales, pero además destruyendotoda la capacidad de ahorro del trabajador y su familia. En la aplicación de tal política,deploramos el papel cumplido tanto por el Ministerio del Trabajo, como por lastendencias patronales, reformistas y desclasadas de la cúpula dirigente de la llamada CBST, facilitadores de la destrucción del salario y demás derechos laborales.

Denunciamos y condenamos en tal sentido, la implementación de una estrategia paradesmontar el modelo de relaciones de trabajo con derechos para sustituirlo por laflexibilización y desregulación de las relaciones laborales, para exhibir como “ventajacompetitiva” a los inversionistas extranjeros, una fuerza de trabajo prácticamente sinsalario y sin derechos, pero además sin capacidad efectiva de defenderse ante los abusospatronales y gubernamentales. Con tales propósitos se instrumentan las prácticassistemáticas de represión, hostigamiento, criminalización y judicialización de las luchasobreras, lo que ha ocasionado que decenas de dirigentes sindicales, líderes obreros ytrabajadores en general hayan sido encarcelados sin haber cometido delito alguno, solopor el hecho de defender sus derechos o denunciar hechos de corrupción.

Toda esta situación, que lleva al empobrecimiento extremo del trabajador, latrabajadora y su familia, con profundo deterioro en su calidad de vida y una situacióngeneral de indefensión laboral, en medio de la pandemia, pone en riesgo la salud y lavida de las y los trabajadores en general, pero sobre todo en sectores que han quedadodesprotegidos ante la perdida y desaplicación de beneficios contractuales de atenciónmédica integral y HCM, tales como en la industria petrolera y en las empresas básicas de Guayana.

Mención especial ameritan las y los trabajadores de la salud (personal médico, deenfermería, técnicos, obreros y empleados), quienes en general están en una situaciónde alto riesgo cumpliendo su labor de defensa de la salud del pueblo frente a lapandemia y su peligroso rebote, con deficientes protocolos de bioseguridad y en muchoscasos precaria atención en casos de contagio. En los centros de salud no se desarrollanprogramas de salud y seguridad en el trabajo, por lo que es preciso que las y lostrabajadores de la salud se unan y organicen para dar esa batalla de acuerdo a loprevisto en la Constitución y en la LOPCYMAT. Afirmamos que el COVID 19 en los centros detrabajo es una enfermedad ocupacional y así debe ser certificada, para que la patronalpública y privada asuma su responsabilidad en correspondencia con la ley.

Por todo lo anterior, manifestamos nuestra decisión de luchar unidos y a su vezllamamos a la más amplia unidad de la clase trabajadora, con independencia yautonomía con respecto a los patronos, al Estado y a las direcciones políticas querespondan a intereses antinacionales y antipopulares; llamamos en tal sentido adesarrollar la mayor organización y solidaridad de clase para luchar por derrotar lapolítica liberal burguesa o neoliberal, con la que el Gobierno sirve a los capitalistas yhunde en la miseria y la indefensión a las y los trabajadores.

Llamamos a luchar por restablecer los derechos y conquistas históricas pisoteadas por lapatronal y el Gobierno. Por la recuperación del salario y el establecimiento de una rentade cuarentena para las y los trabajadores informales; por la derogación delmemorando-circular 2792 y el restablecimiento de las convenciones colectivas,prestaciones sociales, fondos de pensiones, cajas de ahorros; por el reenganche de todoslos despedidos ilegal e injustificadamente; por el absoluto respeto a la libertad sindical,que sean las y los trabajadores y trabajadoras quienes decidan libremente suorganización sindical y sus dirigentes (sin injerencias patronales ni gubernamentales);por la restitución del derecho de huelga; por el cabal cumplimiento de las normas desalud y seguridad en el trabajo, plenas facilidades para la elección de las y los delegadosde prevención sin manipulaciones patronales ni de la burocracia oficial; por elcumplimiento de las normas y protocolos de bioseguridad en los centros de trabajocontra la pandemia del COVID 19, exigimos vacunas gratis para todas y todos y nospronunciamos por la eliminación de las patentes de las vacunas controladas por lastransnacionales farmaceúticas; por un sistema integral de seguridad social universal ysolidario, según lo previsto en el artículo 86 de la Constitución y en la Ley Orgánicarespectiva, engavetada por la burocracia neoliberal; por el pleno respeto a laestabilidad laboral y al empleo con derechos para las y los trabajadores condiscapacidades, en aplicación a lo dispuesto en la LOTTT y demás leyes de protección; porun marco de regulación y protección especial a quienes presten servicios en lasmodalidades de “teletrabajo”, garantizándoles el disfrute de sus plenos derechos sin-desmejoras ni simulaciones de la relación laboral; por el cese de la criminalización yjudicialización de las luchas laborales, por la libertad plena para las y los trabajadoresprivados de libertad sin justificación, como resultado de maniobras patronales yautoritarismo gubernamental; por la aplicación del 149 LOTTT, para la reactivación conlas y los trabajadores de las empresas cerradas o paralizadas de manera fraudulenta porla patronal; contra la violencia física, sexual y sicológica hacia la mujer trabajadora,particularmente ejercida en los centros de trabajo; contra las privatizaciones de lasempresas del Estado y por su recuperación con las y los trabajadores, bajo un modelo degestión de dirección colectiva y una planificación científica; por la repatriación de losbienes confiscados a corruptos en el exterior; por la declaratoria de una moratoria en elpago de la deuda externa; por la derrota del bloqueo y las agresiones imperialistas,afirmamos que solo la clase trabajadora garantiza la defensa de la soberanía nacional,no la burocracia corrupta al servicio de la burguesía.

Como plan de acción inmediato asumido de forma unitaria y combativa, anunciamos elinicio de una campaña nacional con debate y movilización, por la aprobación en laAsamblea Nacional, mediante iniciativa popular, de las siguientes leyes especiales: leyde escala móvil de salarios indexados a la canasta básica, para el cumplimiento de loestablecido en el articulo 91 de la Constitución, junto a la lucha sindical, jurídica y demasas, por convertir en parte del salario todos los bonos que perciben las y lostrabajadores y de esa manera restituir el patrimonio del trabajador y su familia; ley dereforma general e integral del sistema tributario y fiscal venezolano, para que la cargatributaria recaiga en la burguesía y en los nuevos ricos y no en los trabajadores/as y elpueblo como actualmente, que los grandes capitales y banqueros paguen tributosespeciales; ley de recuperación del valor de las prestaciones sociales y del pago de lospasivos laborales que adeuda el Estado a sus trabajadores y trabajadoras, indexandotales montos al nivel de la inflación. Ese plan lo asumiremos sin hacernos falsas ilusiones-sobre lo que puede lograrse con la actual Asamblea Nacional, pero confiando en lapotencia de la unidad, la organización, la movilización y la perseverancia combativa dela clase trabajadora venezolana, en un proceso de acumulación de fuerzas en alianzacon el campesinado y el resto del movimiento popular, para avanzar en lucha hacia laconquista del poder para el pueblo trabajador.

MANIFIESTO UNITARIO DE LA CLASE TRABAJADORA VENEZUELANA

¡Unidad, organización y solidaridad de clase para vencer!

¡Viva el Primero de Mayo!

¡Viva la unidad de la clase obrera!

MOVIMIENTO DE TRABAJADORES “MÁXIMO GUTIÉRREZ” DEL ESTADO LARA

SINDICATO DE INDUSTRIA UNIÓN DE TRABAJADORES CLASISTAS DEL PETRÓLEO, SUS DERIVADOS Y ASOCIADOS DEL ESTADO ANZOÁTEGUI(SUTRAPETRORINOCO)

CENTRAL UNITARIA DE TRABAJADORES DE VENEZUELA (CUTV)

FRENTE NACIONAL DE LUCHA DE LA CLASE TRABAJADORA (FNLCT)

MOVIMIENTO DE TRABAJADORES “MÁXIMO GUTIÉRREZ” DEL ESTADO LARA

SINDICATO DE INDUSTRIA UNIÓN DE TRABAJADORES CLASISTAS DEL PETRÓLEO, SUS DERIVADOS Y ASOCIADOS DEL ESTADO ANZOÁTEGUI(SUTRAPETRORINOCO)

CENTRAL UNITARIA DE TRABAJADORES DE VENEZUELA (CUTV)

FRENTE NACIONAL DE LUCHA DE LA CLASE TRABAJADORA (FNLCT)

COLECTIVO 2 DE JUNIO DE LAS Y LOS TRABAJADORES DE BARRIO ADENTRO
SINDICATO NACIONAL DE TRABAJADORES DE LA UCV (SINATRA UCV)

SINDICATO NACIONAL BOLIVARIANO DE TRABAJADORES DEL SECTOR HIDROLÓGICO (SINEBUSTRAPSV)

FRENTE SOCIALISTA NACIONAL HIDROLÓGICO DE GESTIÓN INTEGRAL DEL AGUA POTABLE Y SANEAMIENTO AMBIENTAL “SIMÓN BOLÍVAR”(FRESNAPSIB)

CORRIENTE CLASISTA UNITARIA REVOLUCIONARIA AUTÓNOMA (CCURA)

SINDICATO BOLIVARIANO DE TRABAJADORES DE FOGADE (SUBTRAFOGADE)

JUNTA DIRECTIVA SECCIONAL DEL DISTRITO CAPITAL DE SINTRAINCES
COORDINACIÓN GENERAL DOCENTE DE LA FEDERACIÓN DE TRABAJADORES UNIVERSITARIOS DE VENEZUELA (FTUV)

SINDICATO SOCIALISTA DE TRABAJADORES DE LA EMPRESA KRAFT -ACTUAL MONDELEZ- DEL ESTADO LARA (SISOTRAKRAFT)

SINDICATO INTEGRACIÓN BOLIVARIANA DEL MAR (SINBOMAR – PDVSA)

MOVIMIENTO DE TRABAJADORES PETROLEROS PRIMERO DE OCTUBRE

UNIÓN DE ENTRENADORES DEPORTIVOS DEL ESTADO MONAGAS (UEDEM)

FRENTE DE TRABAJADORES PETROLEROS 4F DEL ESTADO MONAGAS

SINDICATO DE TRABAJADORES DE LA PEPSI – PLANTA VALENCIA (SINUNTRAPEPSI)

DIRECCIONES SINDICALES DE PARTIDOS Y MOVIMIENTOS QUE INTEGRAN LA ALTERNATIVA POPULAR REVOLUCIONARIA: PCV, MOVIMIENTOLUCHA DE CLASES, CORRIENTE UZCATEGUI (PPT)

IZQUIERDA REVOLUCIONARIA (IR)

COLECTIVO CLASISTA DE ABOGADOS LABORALISTAS “PEDRO ORTEGA DÍAZ”

CORRIENTE CLASISTA DE TRABAJADORES Y TRABAJADORAS “CRUZ VILLEGAS”

COLECTIVO 4F HUGO CHÁVEZ VIVE DE ANZOÁTEGUI

COLECTIVOS DE TRABAJADORES Y TRABAJADORAS EN LUCHA DE DIVERSAS

ENTIDADES DE TRABAJO EN LOS ESTADOS ANZOÁTEGUI, ARAGUA,BOLÍVAR, CARABOBO, COJEDES, DISTRITO CAPITAL, FALCÓN, GUÁRICO, LARA, MÉRIDA, PORTUGUESA, SUCRE, TÁCHIRA, TRUJILLO, YARACUY,ZULIA
Caracas, 30


ENGLISH

Let the corrupt capitalists and bureaucrats pay for the crisis!

This May Day, International Workers’ Day of Struggle, when we recall the historic deeds of the working class in the world to demand better living and working conditions, in pursuit of the eradication of exploitation and social oppression, we find ourselves in the midst of a prolonged and profound crisis of the world capitalist system, This crisis is being exploited by the forces of capital and the governments at its service, to impose conditions that allow them to maximize their profits at the lowest possible cost, establishing full social control to crush all resistance to their pretensions. This is the dominant reality in all capitalist countries, both industrialized and undeveloped and dependent, as is the case of Venezuela.

In this context, a group of trade union organizations, fronts, movements, groupings and currents of the Venezuelan labor and trade union movement, joining and expressing numerous workers who suffer the rigors of the crisis in their workplaces, in the streets or in their homes, we have decided to initiate an effort of broad unity of action, beyond the differences, identifying coincidences and aware that the historical moment imposes on us the need to unite to fight, assuming the responsibility of facing the worst situation that the working class and the Venezuelan working people have known in many years, for which we subscribe to the present Unitary Manifesto to declare the crude reality, to expose our most pressing demands and to summon us for the unitary, collective, organized and independent combat to rescue the dignity of the working people and to open roads towards our full and definitive emancipation.

We declare that the workers, active and retired, the poor peasants, the working people of the city and the countryside, those of us who are not owners of companies or large extensions of land, nor do we manage millionaire businesses, nor do we hold high bureaucratic positions in the State, are the ones who suffer the consequences of this situation, we are the ones who suffer the consequences of the brutal economic crisis that has been punishing the Venezuelan nation for almost a decade, a structural crisis that impacts with unusual force on the social and political reality of the country and which is the result of the exhaustion of dependent capitalism and the collapse of the model of oil rentierism, never overcome in spite of the political changes initiated in 1999. This crisis has been aggravated by the unilateral coercive measures imposed by the governments of the United States and the European Union, applied in the context of the growing contradictions between the traditional capitalist powers and the emerging powers and their blocs of influence. To all this situation is added the national emergency in the face of the pandemic, increasing the harshness of the economic and social situation suffered by our people.

In any capitalist economy such as ours, a powerful elite of property owners is enriched and raised thanks to the work of the majority who sell their labor power to survive in precarious conditions. In this capitalist economy in crisis, the owning and powerful elite (big businessmen and top State bureaucrats) seek ways to sustain and increase their profits and preserve their privileges at all costs and, to this end, they propose new mechanisms of accumulation of capital, greater concentration of property and power, reduce production costs, reduce to its minimum expression the wages and other individual and collective rights of the workers, dismantling everything that opposes or resists their selfish class ambitions. For the implementation of such a strategy, the private and public bosses count on a government team that fully identifies with the interests of the bourgeois elites and with the authoritarian conception of public management proper to the capitalist system, beyond the demagogic speeches and official propaganda in which they falsely call themselves “workers” and “revolutionaries”.

We denounce that the National Government is highly responsible, with its policies and actions, for the national crisis and its aggravation, for not having used the substantial resources obtained in times of high income from oil exports for the development of the productive forces and, particularly for the reactivation and promotion of the national industry, with a view to achieving economic independence and satisfying the needs of the workers and the people in general. Senior spokespersons of the National Executive boast of having “punctually” paid 70 billion dollars in capital and interests of the foreign debt, in the period from 2014 to 2017, precisely when the annual income in foreign currency fell by 90% as a result of the fall in oil revenues and the criminal asphyxiation imposed by the United States and its partners. But in addition, the different forms of subsidies to private capital, especially to the importing and speculative bourgeoisie, corruption and the squandering of oil revenues and foreign debt income, meant the flight abroad and to private accounts of hundreds of billions of dollars that could have been used to advance towards economic development with independence and social justice.

We denounce that the Government is unloading on the battered shoulders of the working class all the weight of the crisis and of the illegal imperialist sanctions.

At present, with an unproductive and highly dependent economy, managed in an irresponsible and improvised manner, in the midst of the brutal escalation of aggressions against the national economy by US hegemonism, we are suffering an unstoppable hyperinflationary spiral which has destroyed the purchasing power of salaries and pensions and has destroyed the quality of life of the people, without any measures to reverse this situation or to defend the working people. On the contrary, the Government implemented in 2018 the so-called Program for Recovery, Growth and Economic Prosperity, which resulted in a set of measures aimed at favoring private capital, with the dismantling of state controls on prices, costs, capitalist profits and exchange rates, moving to a general liberalization of the economy, accompanied by open and covert privatizations (prior bankruptcy of state enterprises), often carried out under the subterfuge of “strategic alliances”. Such reprivatizing intentions, especially towards strategic and basic sectors of the economy, are clothed with apparent legitimacy through the misnamed “anti-blockade law” and recently with the Law for Special Economic Zones.

Sectors of the mafia bourgeoisie, with the approval and encouragement of the National Government, have imposed the de facto dollarization of the domestic economy, to the point that everything is traded in dollars except the labor force (with the exception of private companies which pay incentives in dollars without any salary incidence). Economic liberalization is accompanied by a regressive fiscal and tax policy, where large private companies enjoy fiscal privileges and even transnational companies are exempted from paying taxes in Venezuela (validity of Treaties against Double Taxation), to stimulate their investments, while the consumer people continue paying VAT, a legacy of former neo-liberal governments. The result has been social impoverishment, the extreme impoverishment of the working class.

As a central part of the economic strategy adopted by the Government, since October 2018 a labor policy has been applied aimed at: reducing the value of the labor force to its minimum expression (salaries, pensions and social benefits were pulverized, the minimum wage is currently below one dollar per month); facilitating the reduction of personnel in numerous private companies (through direct and indirect, open and simulated layoffs with the fraudulent application of article 148 of theLOTTT); dismantling individual and collective rights (disregarding economic and social clauses of collective bargaining agreements in force and unilaterally suspending collective negotiations in process or pending to be initiated); the abandonment of occupational health and safety protection, with the terrible consequences in times of pandemic; imposing an outrageous discrimination against workers who, during the pandemic, remain at home without working hours by unilateral decision of the management and who are “not required” by the labor entities, and whose remuneration and other benefits are reduced; the imposition of a forced and violent “labor peace”: with procedural delays that lead to the surrender by starvation of the fired workers or with claims for improvements, pseudo-legal obstructions to the right to strike, campaigns of discredit, intimidation and/or criminalization of workers’ leaders who struggle, so that the working class and its grassroots organizations resign themselves to the opprobrious conditions imposed on them by the bosses and the Government, through policies designed only to favor the capitalists, the new rich mafiosi and the corrupt bureaucratic elites.

In particular, we pronounce ourselves in rejection of the policy of wage destruction in Venezuela. Such policy was openly inaugurated with the nefarious guidelines of Minister Piñate for the collective bargaining agreements, contained in memorandum-circular 2792, applied unilaterally to pulverize the contractual conquests without any compensation. And this policy has continued with the subscription of fraudulent, illegal and unconsulted collective bargaining agreements and alleged collective bargaining agreements (such as those of the oil industry, the health sector, university education and public administration, pretending to do so in other sectors), in which most of the income of the workers is bonified, totally undermining the benefits of vacations, profits and social benefits, but also destroying all the saving capacity of the worker and his family. In the application of such policy, we deplore the role played both by the Ministry of Labor, as well as by the employers’, reformist and declassed tendencies of the leadership of the so-called CBST, facilitators of the destruction of wages and other labor rights.

We denounce and condemn in this sense, the implementation of a strategy to dismantle the model of labor relations with rights to replace it with the flexibilization and deregulation of labor relations, to exhibit as a “competitive advantage” to foreign investors, a labor force practically without wages and without rights, but also without the effective capacity to defend itself against employer and governmental abuses. With such purposes, systematic practices of repression, harassment, criminalization and prosecution of workers’ struggles are implemented, which has caused dozens of union leaders, labor leaders and workers in general to be imprisoned without having committed any crime, only for the fact of defending their rights or denouncing acts of corruption.

All this situation, which leads to the extreme impoverishment of the worker, the worker and his family, with a profound deterioration in their quality of life and a general situation of labor defenselessness, in the midst of the pandemic, puts at risk the health and life of the workers in general, but especially in sectors which have been left unprotected by the loss and disapplication of contractual benefits of integral medical attention and HCM, such as in the oil industry and in the basic companies of Guayana. Special mention must be made of the workers and their families.

Special mention must be made of the health workers (medical personnel, nurses, technicians, workers and employees), who in general are in a high-risk situation in their work of defending the health of the people against the pandemic and its dangerous rebound, with deficient biosecurity protocols and in many cases precarious attention in cases of contagion. Health centers do not develop occupational health and safety programs, so it is necessary that health workers unite and organize to fight this battle in accordance with the provisions of the Constitution and the LOPCYMAT. We affirm that COVID 19 in the workplace is an occupational disease and should be certified as such, so that public and private employers assume their responsibility in accordance with the law.

For all of the above, we manifest our decision to fight united and in turn we call for the broadest unity of the working class, with independence and autonomy with respect to the bosses, the State and the political leaderships that respond to anti-national and anti-popular interests; we call in this sense to develop the greatest class organization and solidarity to fight to defeat the liberal bourgeois or neo-liberal policies, with which the Government serves the capitalists and plunges the workers into misery and defenselessness.

We call to fight for the reestablishment of the rights and historical conquests trampled on by the bosses and the government. For the recovery of wages and the establishment of a quarantine rent for informal workers; for the repeal of memorandum-circular 2792 and the reestablishment of collective bargaining agreements, social benefits, pension funds, savings banks; for the reinstatement of all those illegally and unjustifiably fired; for the absolute respect of union freedom, that the workers freely decide their union organization and their leaders (without interference by the bosses or the government); for the restitution of the right to strike; for full compliance with occupational health and safety standards, full facilities for the election of prevention delegates without manipulation by the employers or the official bureaucracy; for the fulfillment of the norms and protocols of biosecurity in the workplaces against the pandemic of COVID 19, we demand free vaccines for all and we pronounce ourselves for the elimination of the patents of the vaccines controlled by the pharmaceutical transnationals; for an integral system of universal and solidary social security, as foreseen in article 86 of the Constitution and in the Organic Law, shelved by the neoliberal bureaucracy; for the full respect for labor stability and employment with rights for workers with disabilities, in application of the provisions of the LOTTT and other laws of protection; for a framework of regulation and special protection for those who provide services in the modalities of “teleworking”, guaranteeing them the enjoyment of their full rights without-improvements or simulations of the employment relationship; for the cessation of the criminalization and judicialization of labor struggles, for the full freedom for workers deprived of freedom without justification, as a result of employers’ maneuvers and governmental authoritarianism; for the application of 149 LOTTT, for the reactivation with the workers of the companies closed or paralyzed in a fraudulent manner by the employers; against physical, sexual and psychological violence against women workers, particularly in the workplaces; against the privatizations of State enterprises and for their recovery with the workers, under a model of collective management and scientific planning; for the repatriation of the goods confiscated from corrupt people abroad; for the declaration of a moratorium on the payment of the foreign debt; for the defeat of the blockade and imperialist aggressions, we affirm that only the working class guarantees the defense of national sovereignty, not the corrupt bureaucracy at the service of the bourgeoisie.

As an immediate plan of action assumed in a united and militant way, we announce the beginning of a national campaign with debate and mobilization, for the approval in the National Assembly, by means of a popular initiative, of the following special laws: law of sliding scale of salaries indexed to the basic basket, for the fulfillment of what is established in article 91 of the Constitution, together with the union, legal and other struggles, to convert into part of the salary all the bonuses received by the workers and in this way restore the patrimony of the worker and his family; law of general and integral reform of the Venezuelan tax and fiscal system, so that the tax burden falls on the bourgeoisie and the nouveau riche and not on the workers and the people as at present, so that big capital and bankers pay special taxes; law of recovery of the value of social benefits and the payment of labor liabilities owed by the State to its workers, indexing such amounts to the level of inflation. We will assume this plan without having false illusions-about what can be achieved with the current National Assembly, but trusting in the power of unity, organization, mobilization and combative perseverance of the Venezuelan working class, in a process of accumulation of forces in alliance with the peasantry and the rest of the popular movement, to advance in struggle towards the conquest of power for the working people.

UNITARY MANIFESTO OF THE VENEZUELAN WORKING CLASS

Unity, organization and class solidarity to win!

Long live May Day!

Long live the unity of the working class!

WORKERS MOVEMENT “MÁXIMO GUTIÉRREZ” OF THE STATE OF LARA

UNION OF INDUSTRY UNION OF CLASS-CONSCIOUS WORKERS OF OIL, ITS DERIVATIVES AND ASSOCIATES OF THE STATE OF ANZOÁTEGUI (SUTRAPETRORINOCO)

UNITARY CENTRAL OF WORKERS OF THE STATE OF ANZOÁTEGUI (SUTRAPETRORINOCO)

UNITED CENTER OF WORKERS OF VENEZUELA (CUTV)

NATIONAL FRONT OF STRUGGLE OF THE WORKERS OF VENEZUELA (CUTV)

NATIONAL FRONT FOR THE STRUGGLE OF THE WORKING CLASS (FNLCT)

MÁXIMO GUTIÉRREZ” WORKERS’ MOVEMENT OF THE STATE OF LARA

2 DE JUNIO DE LAS Y LOS TRABAJADORES DE BARRIO ADENTRO COLLECTIVE UNION

NATIONAL UNION OF WORKERS OF THE UCV (SINATRA UCV)

NATIONAL BOLIVARIAN UNION OF WORKERS OF THE HYDROLOGICAL SECTOR (SINEBUSTRAPSV)

NATIONAL HYDROLOGICAL SOCIALIST FRONT FOR THE INTEGRAL MANAGEMENT OF DRINKING WATER AND ENVIRONMENTAL SANITATION “SIMÓN BOLÍVAR” (FRESNAPSIB)

CLASSIST UNITARIAN REVOLUTIONARY AUTONOMOUS REVOLUTIONARY CURRENT (CCURA)

BOLIVARIAN TRADE UNION (SINDICATO BOLIVARISTA)

BOLIVARIAN UNION OF FOGADE WORKERS (SUBTRAFOGADE)

SINTRAINCES CAPITAL DISTRICT SECTIONAL BOARD OF DIRECTORS

GENERAL TEACHERS’ COORDINATION OF THE FEDERATION OF UNIVERSITY WORKERS OF VENEZUELA (FTUV)

SOCIALIST UNION OF UNIVERSITY WORKERS OF VENEZUELA (FTUV)

SOCIALIST UNION OF WORKERS OF THE KRAFT COMPANY -CURRENTLY MONDELEZ- OF THE STATE OF LARA (SISOTRAKRAFT)

BOLIVARIAN INTEGRATION UNION (SISOTRAKRAFT)

UNION INTEGRACIÓN BOLIVARIANA DEL MAR (SINBOMAR – PDVSA)

MOVEMENT OF OIL WORKERS OF THE STATE OF VENEZUELA (FTUV)

FIRST OF OCTOBER OIL WORKERS MOVEMENT

UNION OF SPORTS TRAINERS OF THE STATE OF LARA (SISOTRAKRAFT)

UNION OF SPORTS TRAINERS OF THE STATE OF MONAGAS (UEDEM)

OIL WORKERS’ FRONT OF THE STATE OF MONAGAS

PEPSI WORKERS’ UNION – VALENCIA PLANT (SINUNTRAPEPSI)

UNION LEADERSHIPS OF PARTIES AND MOVEMENTS THAT MAKE UP THE REVOLUTIONARY POPULAR ALTERNATIVE: PCV, MOVIMIENTOLUCHA DE CLASES, UZCATEGUI CURRENT (PPT)

REVOLUTIONARY LEFT (PPT)

REVOLUTIONARY LEFT (IR)

CLASS-CONSCIOUS COLLECTIVE OF LAWYERS OF THE CLASS (PCV)

CLASSIST COLLECTIVE OF LABOR LAWYERS “PEDRO ORTEGA DÍAZ”

*CLASS-CONSCIOUS WORKERS’ CURRENT “CRUZ VILLEGAS”

4F HUGO VILLEGAS COLLECTIVE (PPT)

HUGO CHÁVEZ VIVE DE ANZOÁTEGUI” 4F COLLECTIVE

DIFFERENT WORKERS’ COLLECTIVES IN STRUGGLE

WORK ENTITIES IN THE STATES OF ANZOÁTEGUI, ARAGUA, BOLÍVAR, CARABOBO, COJEDES, DISTRITO CAPITAL, FALCÓN, GUÁRICO, LARA, MÉRIDA, PORTUGUESA, SUCRE, TÁCHIRA, TRUJILLO, YARACUY,ZULIA
CARACAS, 30

8 Replies to “Let the corrupt capitalists and bureaucrats pay for the crisis!”

  1. Pingback: elojob
  2. Pingback: Dark0de Market
  3. Pingback: dell sunucu destek
  4. Pingback: Keto Diet Benefits

Leave a Reply